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Los primeros habitantes de Irlanda

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Víctor Bañuelos
Departamento de Estudios Literarios
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades
Universidad de Guadalajara

 

Sin lugar a dudas la mitología celtica -junto a la nórdica y la griega- es una de las que más han cautivado la mente de los soñadores de la cultura occidental, ya que con sus fábulas de hadas y gigantes evocan a un mundo anterior al nuestro. En dicho mundo ante cristiano, sucedieron (según la mitología y los cuentos populares) guerras y acontecimientos increíbles
Para comenzar sería propio partir de la pregunta ¿Qué es la mitología?  Según Pierre Grimal la mitología y los mitos en consiguiente nos hablan de como era el orden anterior al nuestro. Por lo cual podemos encontrar dos mundos: uno anterior a la llegada del cristianismo y uno posterior a la llegada del mismo.


El mundo anterior al cristianismo era pagano, por lo cual se adoraban a muchos dioses que tenían características muy peculiares (por lo general dichas características obedecían a ciertas circunstancias geográficas y culturales). En la Irlanda celta encontramos un panteón rico en dioses y diosas, donde algunos de los más importantes son El Padre Dagda (una especie de dios padre, el cual era capaz de dar la vida), Morrigan (diosa de la muerte, la cual era fuerte y belicosa) y Cernunnos (dios cornudo de los bosques, aunque éste era más popular entre los celtas de Gales).
Dentro de la mitología de los celtas había muchas creencias que eran fundamentales para comprender su mundo. Una de ella era la de los thuata dé Danann los cuales habían sido los antiguos habitantes de Irlanda, estos eran una raza de héroes y dioses que habían sido invadidos por los fomorios(una tribu compuesta por toda clase de monstruos). Dichos thuata de Danann tenían talismanes y poderes muy extraños, los cuales los hacía muy superiores a los seres humanos. Al ser estos invadidos por los humanos no desaparecieron, se replegaron a las profundidades de la tierra y de los bosques, de donde salían en algunas ocasiones para incomodar o apoyar a los humanos invasores. Aparte de los thuata de Danann se sabe de otros seres antiguos conocidos como luchrupans, estos según la tradición son los habitantes más antiguos de Irlanda. Veamos como nos ilustra Futthark (2005, p. 20):

Los luchrupans son criaturas pequeñas, vivaces, dispuestas a jugar malas pasadas a quien vagabundea demasiado por la landa… Los luchrupans fueron, seguramente, los primeros habitantes de Irlanda, por lo que serían sus únicos herederos frente a la historia del mundo. 

A estos seres de los bosques y la tierra, los celtas paganos les rendían ciertos tributos,  que consistían en dejarles leche y miel en platos durante las noches con el objetivo de no provocar su cólera y de tener su favor, debido a que podía ser muy beneficioso tener sus poderes al servicio. Muchos cuentos populares medievales hablan de duendes y genios comarcales entre los que destacan gigantes, elfos y seres sobrenaturales que vivían en colinas y bosques cercanos a asentamientos humanos, que de una u otra manera influían en la vida de los seres humanos.
No sólo durante la Edad Media se habló de los seres de los bosques, con la llegada del movimiento “Renacimiento Literario Irlandés” se retoman estos temas. Los integrantes de este movimiento trataban de reivindicar el pasado heroico de los celtas, así como su mitología, por lo cual es común encontrar textos mitológicos reescritos por los poetas de está época. Yeats fue el más grande de los poetas del “Renacimiento Literario Irlandés”, era poeta y dramaturgo, hizo algunos cuentos basados en la mitología y en el folclor popular irlandés. Por su parte Lady Gregory se dedicó a traducir textos de la antigua mitología pagana. Era gran amiga de Yeats y describió de manera ardua el mundo de las hadas de la cultura popular celta, aunque también se dedicó a la poesía y al teatro. Lord Dunsany también fue uno de los escritores más importantes del movimiento, ya que su influencia fue tan grande que dejó huella en las obras de grandes escritores del género fantástico como J.R. Tolkien y Howard Phillips Lovecraft. Dunsany explotó en gran manera la magia pagana y los mundos oníricos en sus obras, no sólo hizo cuentos, sino teatro, siendo tal vez Los dioses de la montaña, su mejor obra dramática.


Con la llegada del cristianismo a Irlanda y a las tierras celtas, los dioses de los habitantes autóctonos y sus antiguos moradores, los thuata de Danann y los luchrupans, se convirtieron en demonios y en seres del reino del mal. Un gran ejemplo lo vemos con la leyenda de San Patricio quien en una de sus supuestas aventuras como misionero enfrentó a un odioso tirano de nombre Crom. A grandes rasgos la leyenda dice lo siguiente:


Crom Dubh, poderoso y odiado, aterrorizaba a los irlandeses. Tenía dos perros enormes que escupían fuego por la boca (carbón incandescente), también tenía dos hijos más malvados incluso que el padre. Además tenía Crom dos novias muy poderosas y malvadas, una duende y una hada. Todos aterrorizaban a la población y nadie podía hacer nada contra Crom y sus malvados secuaces. Un día llegó San Patricio, que era muy famoso por bueno y milagroso en otras partes de Irlanda, lugares donde llevó la fe cristiana. Al llegar, los pueblerinos le pidieron que convirtiera a Crom al cristianismo, cosa que hizo de manera solemne. Al momento de enfrentar a Crom éste mandó a sus perros demoniacos en contra del santo. Sin embargo estos al acercarse al santo se volvieron buenos y dóciles. Furioso el tirano le arrojó su fuego terrible, pero el santo lo apagó con extrema facilidad. Entonces corrió a pedir ayuda a sus novias espectrales, las cuales usaron sus artes demoniacas contra el santo, sin ningún resultado ya que estaba protegido contra las fuerzas del mal. El tirano pagano espantado huyó con uno de sus hijos y se escondieron en una gruta donde ambos fueron devorados por los mosquitos (el mosquito es uno de los insectos que representaban al Diablo en la Edad Media). Su otro hijo aterrado le prendió fuego a la montaña, la cual ardió quemando a todos incluso a él mismo, por el contrario San Patricio salió ileso. Tras haber acabado con los tiranos paganos, San Patricio se dedicó a bautizar a los irlandeses. El camino que tomó el santo en esta aventura se convirtió en un punto de peregrinación.


Bien así fue como nos llegó la leyenda por boca de los cristianos, pero si vemos la visión céltica, nos encontraremos con cosas muy interesantes. Según Claude Lecouteux, Crom era una diosa (no dios, como incluso el escritor Robert Howard, creador del personaje Conan el bárbaro creyó) que daba fuerza y valor, aunque pedía tributo de sangre de niños. Por lo cual nos encontramos con que Crom, no era visto como un ser maligno, pero al llegar los cristianos le dieron todas esas cargas negativas, a causa de que el cristianismo -en especial el catolicismo- buscó deshacerse de las creencias paganas de los pueblos supuestamente evangelizados, sin embargo ésta era una tarea casi imposible por lo que se dieron a la tarea de hacer una de dos cosas: o le daban ciertos atributos paganos a los santos o patronos de la región o bien se los añadían estos atributos a la figura del Diablo. Dicha figura se formó en gran parte después del siglo XII al añadirle atributos paganos de distintas regiones, por lo que es muy diferente en las distintas regiones de Europa y del mundo occidental, lo cual quedó registrado tanto en la cultura popular y en el arte. En sí la simbiosis de estos seres mágicos con la imagen del Diablo le dieron más poder a éste último, debido a que antes estos eclipsaban su presencia como soberano aterrador, veamos qué pensaba de esto Muchembled (2011, pp. 31-32):

Hasta el siglo XII, el mundo estaba demasiado encantado para permitir que Lucifer ocupara todo el espacio del temor, del miedo y de la angustia. El pobre diablo tenía demasiado competidores para reinar con absolutismo, más aún cuando el teatro del siglo XII ofrecía de él una imagen caricaturesca o francamente cómica, retomando la vena popular del Maligno burlado.


Entonces vemos como los antiguos celtas creían en seres que habían vivido en su región antaño y que con la llegada de los humanos se fueron replegando a las montañas y a los bosques, de los cuales salían en contadas ocasiones para hacer el bien o el mal. Después con la evangelización de Irlanda y las tierras de los pueblos celtas dichos seres mágicos se hicieron meramente malignos, se les achacaban males como la epilepsia, las pestes y las hambrunas, ya que estás se daban a causa de las cosechas arruinadas, y al ser morada de estos seres el subsuelo se creía que era una suerte de travesura el echarlas a perder. No sólo en Irlanda se creía en estos seres sobrenaturales sino en todo lo que conocemos como Reino Unido, donde tal vez las hadas eran el ser sobrenatural más famoso y más temible de dichas islas. Según Jules Michelet en su estudio La bruja, menciona que las hadas reemplazaron la imagen de Satán en Inglaterra porque se les achacaban todos los males, por lo cual incluso los campesinos ya evangelizados les dejaban ofrendas de leche. Es muy importante señalar que a pesar de lo que se cree en el imaginario popular, las hadas no eran siempre pequeñas, benéficas ni solitarias, de hecho en los cuentos populares se hablaba de enormes reinos subterráneos donde estos seres habitaban.


 Lady Wilde al igual que otros poetas decimonónicos irlandeses escribió sobre las hadas del mundo medieval, donde éstos solían ser perturbadores. Wilde cuenta que Ethna era la joven esposa de un lord, quien un día se desmayó y al despertar habló de haber estado en un palacio maravilloso con seres hermosos, por lo que deseaba volver, parecía estar loca. Esa noche Finvara señor de las hadas secuestró a esa mujer. El lord sabía la ubicación del fuerte de las hadas, dicho fuerte se encontraba debajo de una colina y para llegar a él debían de escavar. El problema era que siempre que cavaban, al día siguiente estaba otra vez la tierra como al principio, al enterarse un sacerdote les ordenó que arrojaran sal porque al hacerlo la magia de Finvara no surtiría efecto. Finvara sabía que si las herramientas humanas tocaban el palacio de las hadas, éste se haría de polvo por lo cual decidió regresar a Ethna al lord. Por este suceso el lugar se llama aún en nuestros tiempos, “la colina de las hadas”. Con lo anterior nos damos cuenta de lo aterradoras que podían ser las hadas, y que no todas eran del género femenino, si no también del masculino con reyes y palacios. También vemos el antagonismo que existe entre los humanos (en especial los lores) y las hadas. La mitología de Irlanda es rica en este tipo de tradiciones, a continuación veremos lo que encontró en sus investigaciones  Lecouteux (1995, pp. 28-29):

Los Thuata Dé Danann chocaron contra los fomorios, se vieron forzados a aceptar a reyes surgidos de matrimonios con esta raza, y luego fueron desposeídos por la raza de los hijos de Mil, antepasados del pueblo gaélico, y se retiraron bajo tierra, en las cavernas y los túmulos, donde siguen viviendo. Son invisibles cuando recorren sus antiguos dominios, han conservado un gran poder y prestan a los hombres buenos y malos servicios.

Por su parte Lady Gregory, que también pertenecía al circulo del denominado “Renacimiento Literario Irlandés”, en su cuento ¿Entraremos al cielo? Nos revela algo más sobre la concepción que se tenía del hada en el siglo XIX.Este perturbador cuento nos revela la naturaleza maligna de las hadas de la tradición irlandesa. Dice la leyenda que un hada fue con un sacerdote y le preguntó sí podría ella entrar en el Cielo, a lo que el sacerdote le dijo que no. Después le pidió que tapara su oído con uno de sus dedos y al hacerlo escucho los gritos y lamentos de miles de personas (dándonos a entender que el infierno será la última morada de las hadas), al sacar el hada su dedo de su oído se dio cuenta de que había perdido la audición.


Nos damos cuenta que el hada tuvo muchas cualidades negativas e incluso demoníacas por lo que no es difícil entender como es que eran las representantes del mal en la tierra (al menos en Reino Unido), incluso por encima de la figura de Satán. Dichas hadas que son anteriores a los hombres pero marginadas por estos a lugares remotos  y lejanos corresponde a un arquetipo que vemos en casi todas las tribus paganas de Europa, un ejemplo claro lo encontramos en los países nórdicos en los que se creía que una raza de malignos gigantes habitaba antes las tierras congeladas del norte, antes de que el dios Thor -dios del trueno de los vikingos- los desterrara de manera violenta. Por otro lado en la Grecia antigua se decía que los dioses (dioses adorados por los hombres) habían desterrado a sus ancestros, los titanes hacia el Tártaro, una suerte de infierno para inmortales.
Ahora bien, hemos visto que en las tierras celtas se creyó en seres anteriores a la llegada de los moradores humanos, los cuales adoraron a dichos seres como una suerte de dioses o espíritus ya sea para bien o para mal y que luego tras la llegada del cristianismo esos seres se convirtieron en la imagen del mal. Aquí cabría preguntarnos el porqué los cristianos le dieron esa connotación negativa a dichos seres en vez de hacerlos santos del naciente panteón cristiano (como en el caso de los pueblos germanos,  estos tenían según Bob Curran, una antigua deidad llamada Nacht Ruprecht, que la Iglesia Católica fusionó con San Nicolás). Jules Michelet nos dice que las hadas eran reinas matriarcales de los celtas, las cuales no fueron del agrado de los evangelizadores. Hay que recordar que los celtas al igual que los antiguos griegos eran en un inicio de orden matriarcal, donde la figura de la madre era fuerte y cruel como la diosa Morrigan, dichas concepciones chocaban tajantemente con el nuevo orden patriarcal de los cristianos, los cuales no vieron bien tal concepción de la mujer, así que hicieron una imagen maligna de dichas reinas y las hicieron antítesis de su propia figura matriarcal, es decir la de la Virgen María, por lo tanto las hadas y las vírgenes cristianas son antípodas. Por lo tanto vemos el porqué de la evolución de las hadas como seres meramente malignos. Ahora veamos lo que decía Michelet (2009, p. 66):

¿Quiénes fueron las hadas? Se ha dicho que antiguamente fueron las reinas de las Galias, orgullosas y fantásticas, que, a la llegada de Cristo y sus apóstoles, se mostraron impertinentes y volvieron la espalda. En Bretaña danzaban en aquel momento y no cesaron de danzar, lo que provocó su cruel sentencia. Están condenadas a vivir hasta el día del Juicio.  

A pesar de todo, las hadas y la magia antigua de los celtas no fueron olvidadas tras la Edad Media, como pudimos ver fueron siempre presentes en el imaginario colectivo de los habitantes de Reino Unido, de Europa y posteriormente del mundo occidental. En el siglo XIX, incluso vimos como resurgió la cosmogonía mágica del antiguo orden celta por la pluma de los poetas del “Renacimiento Literario Irlandés”, quienes le dieron fuerza para ser recordada hasta nuestros días. Si bien Disney deformó (en parte con ayuda de la visión de los Hermanos Grimm) la imagen del hada, también ayudó en gran parte a tenerla viva en la cultura popular. Por su parte Howard Philips Lovecraft revivió el mito de los antiguos moradores de la tierra de manera perturbadora y negativa en el siglo XX demostrando que el terror y la fascinación por este tipo de mitologías serán siempre latentes en el ser humano, aun en el siglo de los grandes descubrimientos. Sin irnos tan lejos encontramos que todavía en épocas tan recientes como la década de los 80 del siglo XX, dichos mitos son aun importantes en el imaginario colectivo del mundo occidental, la serie de culto Thundercats, mostró las aventuras de una suerte de orden de caballería (profundamente basada en el ciclo artúrico) en el planeta Tierra en épocas inmemoriales, en los que dichos héroes se encontraron con un mundo poblado de seres mágicos y a nuestros ojos imposibles, ¡ésta es la verdadera esencia del mundo de la mitología!.

Bibliografía:

  1. Anónimo (1947). Viaje a través de los mitos irlandeses. Buenos Aires: Espasa Calpe.
  2. Crosley, Kevin (1998). Cuentos populares británicos. Madrid: Ediciones Gaviota.
  3. Curran, Bob (2006). Vampiros. México D.F.: Selector.
  4. Futthar, Run (2005). Historias misteriosas de los celtas. Barcelona: Editorial de     Vecchi.
  5. Grimal, Pierre (2008). Diccionario de mitología griega y romana. Barcelona: Paidós.
  6. Lecouteux, Claude (1999). Demonios y genios comarcales en la edad media. Barcelona: Medievalia.
  7. Michelet, Jules (2009). La bruja. Madrid: Akal.
  8. Muchembled, Robert (2011). Historia del diablo siglos XII- XX. México D.F.: Fondo de Cultura Económica.
  9. Villacañas, Beatriz (2007). Literatura Irlandesa. Madrid: Editorial Síntesis.

  


Beatriz Villacañas en su libro Literatura Irlandesa, nos habla de este movimiento el cual surge en 1890 y culmina en 1922, siendo éste el año del fin de la guerra angloirlandesa.